Porque esta luna de miel de dos años ya lleva medio de bis y cada vez es más gente la que piensa que no nos vamos a volver a España nunca...
Parece una tontería, pero no lo es, cuando te planificas para estar dos años y al final estás más, a ver qué haces. Peor sería al revés, porque quedarían cosas sin hacer, pero si sobra tiempo, pues se acaba repitiendo, aunque con variantes.
Sí, esta es otra forma de decir que en lugar de contar algo nuevo voy a repetirme.
Volvimos a Chicago, pero esta vez vimos un partido de los Bulls y a Michael Jordan:
Volvimos a San Francisco y volvimos a presentar nuestros respetos al Maestro Yoda:
Pero esta vez además cruzamos el famoso puente, y en bici:
En mi empresa me siguieron mandando a Ohio... y cuando se cansaron, ¡me mandaron a Inglaterra! Para compensar, ahora trabajo desde casa. Después de ser funcionario es el sueño de todo español, ¿no? Menos mal que aquí eso no lo saben. Sí, ya sé que hay funcionarios que trabajan y madrugan, pero no se puede tener todo. Yo sigo con un contrato "at will" (por voluntad) en el que no tienen porqué avisarme con tiempo de que me despiden. Y la condición de teletrabajo se revisará cada 3 meses...No voy a poner fotos de Inglaterra porque no saqué, pero me dio tiempo a hacer una parada técnica para repostar en Madrid que aproveché para comer... una hamburguesa:
Sí, comimos jamón... ¿Cómo se puede comer jamón aquí? Muy fácil, es cuestión de que te lo traigan amigos y no les abran la maleta. También hemos empezado a ver jamón en algunos sitios. En el mercado de Grand Central venden jamón de bellota a 99$ la libra. Unos 145 euros el kilo. En cuanto vea al José Andrés (su nombre va en la etiqueta) le voy a dar las gracias por popularizar el jamón por aquí. El día que encima me lo pueda permitir ya va a ser increíble.
También hicimos algunas cosas nuevas, como ir a New Haven a comer pizza, que está buenísima, jugarnos la vida en carreteras canadienses en obras, inundadas y llenas de ciervos saltarines (sin olvidar la música serbocroata de fondo) o aficionarnos al sushi como si fuera jamón. No sé que tiene ese arroz con pescado crudo, que si no piensas lo que estás comiendo, está bueno.
Incluso me he puesto a hacerlo en casa, para cuando lo echemos de menos. Las fotos son cosa de Inma:


Incluso nos atrevemos con el sushi experimental

También parece que voy terminando de cogerle el punto al pan:


Y conseguí cumplir uno de mis sueños: ¡hornear cruasanes!


Las palmeras de chocolate vinieron de regalo, porque la masa es la misma:

Sí, ya sé que otra gente tiene sueños más ambiciosos, como encontrar la cura a enfermedades incurables, ser piloto de fórmula 1 o cantar en eurovisión, pero ahora que he conseguido trabajar desde casa, esto era lo siguiente en mi lista. Después viene lo de tener un blog en el que escriba de forma regular y una cuenta donde ponga las fotos que vayamos sacando. Por ahora van unas 10.000 desde que llegamos. Algunas las he puesto ya en flickr
Y bueno, para terminar, decir que este Thanksgiving lo celebramos haciendo lo que más nos pedía el cuerpo: dormir. También descansamos mucho y, en los ratos libres, además de hornear bollería, preparamos nuestro pequeño festín de Acción de Gracias basado, como manda la tradición... ¡en pizzas!
Pizza de pavo, cranberries y queso de cabra, con masa integral:

Pizza de atún, pimientos y quesos feta y mozzarella:
Pizza de cebolla y champiñones caramelizados al vinagre de módena, con quesos feta y mozzarella:
Algún día echaré de menos este horno...